De Pueblos Indígenas en Brasil

Escuela, escritura y la valorización de las lenguas

Texto condensado y adaptado del documento Referencial curricular nacional para as escolas indígenas, Brasília: MEC, 1998.

Antes del contacto sistemático con los no indios, los pueblos indígenas no disponían de formas de registrar sus lenguas a través de la escritura. Con el desarrollo de los proyectos en educación escolar orientados hacia el público indígena, la situación cambió. Esa es una larga historia, que instala algunas cuestiones que merecen ser pensadas y discutidas.

Un poco de historia

La historia de la educación escolar indígena revela que, de modo general, la escuela siempre tuvo como objetivo integrar las poblaciones indígenas a las sociedades envolventes. Las lenguas indígenas eran vistas como el gran obstáculo para que eso pudiese ocurrir. Así, la función de la escuela era enseñan a los alumnos indígenas a hablar, leer y escribir en portugués.

Hace poco tiempo, se comenzaron a utilizar las lenguas indígenas en la alfabetización, al percibir las dificultades de alfabetizar a los alumnos en una lengua que no dominaban: el portugués.

Inclusive en estos casos, en cuanto los alumnos aprendían a leer y a escribir, la lengua indígena dejaba de ser enseñada en el aula ya que la adquisición de la lengua portuguesa continuaba siendo el gran objetivo. Está claro que, en esta situación, la escuela contribuyó grandemente al debilitamiento, desprestigio y, consecuentemente, la desaparición de las lenguas indígenas.

Lenguas indígenas en la escuela

La escuela también puede, por otro lado, ser un elemento más que incentive y favorezca el mantenimiento o la revitalización de las lenguas indígenas. La inclusión de una lengua indígena en la currícula escolar tiene la función de atribuirle el estatus de lengua plena y de colocarla, por lo menos en el escenario escolar, en pie de igualdad con la lengua portuguesa; un derecho previsto por la Constitución Brasileña.

Es importante que quede claro que los esfuerzos escolares, en el sentido del mantenimiento y revitalización lingüística, tiene sus limitaciones porque ninguna institución, en soledad, puede definir los destinos de una lengua. Así como la escuela no fue la única responsable por el debilitamiento o por la pérdida de las lenguas indígenas, ella no puede –por sí sola- mantenerlas fuertes y vivas.

Para que eso ocurra, es preciso que la comunidad indígena como un todo –y no solamente los profesores- desee mantener su lengua tradicional en uso. La escuela es, por lo tanto, un instrumento importante aunque limitado: ella puede apenas contribuir para que esas lenguas sobrevivan o desaparezcan.

La lengua portuguesa en la escuela

Aprender y saber usar la lengua portuguesa en la escuela es uno de los medios de los cuales disponen las sociedades indígenas para interpretar y comprender las bases legales que orientan la vida en el país, especialmente, aquellas que se refieren a los derechos de los pueblos indígenas.

Todos los documentos que regulan la vida de la sociedad brasileña están escritos en portugués: las leyes, principalmente la Constitución, las regulaciones, los documentos personales, los contratos, los títulos, los registros y los estatutos. Los alumnos indígenas son ciudadanos brasileños y, como tales, tienen derecho a conocer esos documentos para poder intervenir -siempre que lo necesiten- en cualquier esfera de la vida social y política del país.

Para los pueblos indígenas que viven en Brasil, la lengua portuguesa puede ser un instrumento de defensa de sus derechos legales, económicos y políticos; un medio de ampliar su conocimiento y el de la humanidad; un recurso para ser reconocidos y respetados, nacional e internacionalmente en su diversidad; y un canal importante para relacionarse entre sí y para afirmar posiciones políticas comunes.

La introducción de la escritura

Se el lenguaje oral, en sus varias manifestaciones, es parte del día a día de casi todas las sociedades humanas, no se puede decir lo mismo del lenguaje escrito, dado que las actividades de lectura y de escritura pueden, normalmente, ser ejercidas apenas por las personas que frecuentan la escuela y en ella encuentran las condiciones favorables para percibir las importantes funciones sociales de esas prácticas.

Luchar por la creación de escuelas indígenas significa, entre otras cosas, luchar por el derecho de ejercer actividades de lectura y de escritura en lengua portuguesa, de modo de interactuar en condiciones de igualdad con la sociedad envolvente.

La escritura posee múltiples usos: las personas, en su cotidianeidad elaboran listas para realizar intercambios comerciales, envían correspondencia por cartas, etc. La escritura, en general, también sirve para registrar la historia, la literatura, las creencias religiosas, el conocimiento de un pueblo. Ella es, además de lo mencionado, un espacio importante de discusión y de debate de asuntos polémicos. En el Brasil actual, por ejemplo, son muchos los textos escritos que discuten temas como la ecología, el derecho a la tierra, el papel social de la mujer, los derechos de las minorías, la calidad de la enseñanza ofrecida a los ciudadanos, y así sucesivamente.

No basta que la escuela tenga por objetivo alfabetizar a los alumnos: ella tiene el deber de crear las condiciones para que ellos aprendan a escribir textos adecuados a sus intenciones y a los contextos en que son leídos y utilizados.

El aprendizaje de la escritura en portugués tiene, para los pueblos indígenas, funciones muy claras: la defensa y la posibilidad de ejercer su ciudadanía y el acceso a los conocimientos de otras sociedades. Por otra parte, la escritura de las lenguas indígenas es una cuestión compleja y necesita ser pensada con cuidad, discutiendo pormenorizadamente sus implicancias.

Las funciones de la escritura en lengua indígena no han sido siempre transparentes y hay sociedades indígenas que no quieren efectuar un uso escrito de sus lenguas tradicionales. Generalmente, esa actitud surge cuando se inician los procesos de educación escolar indígena: la urgencia y la necesidad de aprender a leer y a escribir en portugués es claramente percibida, la mismo tiempo que la escritura en lengua indígena no es vista como necesaria. Las experiencias en progreso han demostrado que, con el pasar del tiempo, la situación se puede modificar y así, escribir en lengua indígena, pasa a tener sentido y hasta tornarse deseable.

Un argumento contrario al uso escrito de las lenguas indígenas se basa en el hecho de que la introducción de esa práctica puede resultar en una imposición del modo de vida occidental, provocando cierto desinterés por la tradición oral y creando desigualdades al interior de la sociedad, por ejemplo, entre individuos letrados y no letrados.

Un fuerte argumento a favor de la introducción del uso escrito de las lenguas indígenas es que limitar esas lenguas a usos exclusivamente orales significa mantenerlas en posiciones de poco prestigio y de baja funcionalidad, disminuyendo sus oportunidades de supervivencia en situaciones contemporáneas. Utilizarlas por escrito, por otro lado, significa que esas lenguas le estarán haciendo frente a las invasiones de la lengua portuguesa. Estarán, ellas mismas, invadiendo el dominio de la lengua mayoritaria y conquistando uno de sus más importantes territorios.